El día 15 de febrero de 1994 quedará marcado como uno de los días más oscuros en la historia del sector de la construcción en Extremadura. Una explosión incontrolada durante las obras del túnel del puerto de Miravete, en la Autovía de Extremadura (N-V), dejó un saldo trágico de cuatro muertos y tres heridos graves, conmocionando a toda la comunidad regional.